Aclaración concepto Rol Reproductivo
En respuesta a las consultas realizadas en esta plataforma queremos aclarar el concepto de rol reproductivo, rol productivo y rol comunitario.
El concepto de rol se refiere a las tareas, funciones sociales y papel asignado a las personas o grupos de personas vinculados a su posición en la sociedad y de alguna forma uniforman la conducta de las personas que comparten dichas tareas.
Desde la integración del enfoque de género en el análisis de la realidad, nos referimos a rol productivo a aquellas tareas, funciones y trabajos que se realiza a cambio de una prestación económica, genera beneficios mercantiles y por tanto, se contabiliza en el Producto Interior Bruto. Este rol conlleva el reconocimiento social del trabajo desempeñado y habitualmente se desarrollo en el ámbito de lo público. Es un trabajo estructurado en cuanto existen unas normas y leyes que lo regulan (horarios, condiciones, retribuciones, etc.) Genera derechos y deberes. Lo que tradicionalmente entendemos por empleo.
El rol reproductivo se refiere a las tareas, funciones y trabajos que se realizan sin recibir prestación económica a cambio, sus beneficios y productos carecen de valor mercantil, y por tanto, no se contabiliza en el Producto Interior Bruto. Carece de reconocimiento social y se desarrolla en el ámbito de lo privado (ámbito doméstico). No existen normas y leyes que lo estructuren y regulen y conlleva la ausencia de derechos. Lo que tradicionalmente entendemos como tareas domésticas, cuidado de menores a cargos, personas enfermas, personas dependientes y personas mayores.
Por último, nos encontramos el rol comunitario referido a las tareas, funciones y trabajos de carácter social, es decir vinculado al desarrollo comunitario (asociaciones de vecinos/as, asociaciones de padres y madres de alumnado, etc).
Esta definición es compartida por la Organización de las Naciones Unidas, la Organización Internacional del Trabajo, el Parlamento Europeo y ratificada por el Estado Español, a través de sus diferentes organismos (Parlamento, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, Institutos de la Mujer, etc.).
En este momento estamos participando de una nueva realidad que afecta de forma diferente a hombres que a mujeres. Mientras que las mujeres se han incorporado de forma masiva al trabajo productivo (empleo), los hombres van incorporándose de forma más lenta al trabajo reproductivo (reparto de responsabilidades y tareas en el hogar), muchas veces bajo el concepto de “ayuda” prolongando la idea de la que responsabilidad última de la gestión doméstica corresponde a la mujer.
El hecho de que ambos, hombre y mujer participen de esta nueva realidad, es decir, asuman tareas y trabajos dentro y fuera de casa, nos obligan a gestionar la formación continua de forma diferente, proponiendo metodologías que posibiliten la conciliación de la vida laboral, familiar y personal, tanto de hombres como de mujeres; es el caso de la formación online.
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